Reconstrucción Paleoecológica

Los humedales en la Tierra han tenido difentes configuraciones, los del Carbonífero estuvieron dominados por una vegetación arbórea, los actuales, en cambio, están dominados por las plantas acuáticas herbáceas angiospermas y por masas extensas de tapices de algas. El humedal de Las Hoyas, es un híbrido, una transición en donde empiezan a configurarse el paisaje y las características típicas de un humedal moderno.

Este humedal moderno primigenio tendría dos componentes principales: 1) las praderas de algas carofitas que formaban la vegetación acuática más abundante en el humedal de La Serranía de Cuenca dominando sobre las plantas angiospermas. Estas algas calcifican en vida, es decir forman una costra de carbonato en torno a su cuerpo, y aún en la actualidad, viven especialmente en aguas duras y permanentemente sumergidas. 2) los tapetes de algas y bacterias que formarían una masa viscosa y densa que viviría flotando sobre el fondo de las charcas y lagunas aisladas que formarían el humedal, en especial el de Las Hoyas propiamente dicho. Estos tapetes constituyen la clave la comprender porqué los fósiles de Las Hoyas están tan bien conservados. Restos de estas bacterias se han observado sobre los propios fósiles (ver Tafonomía).

Comparada con algunos humedales modernos tropicales, Las Hoyas muestra una gran analogía en cuanto a la diversidad, siendo las plantas y los artrópodos (insectos y crustáceos) así como los peces teleósteos los organismos más abundantes y en el caso de los insectos, los más diversos. Las especies que habitaron en el cuerpo de agua y que dependían de la cobertera vegetal para su desarrollo como los insectos acuáticos, los ostrácodos, los cangrejos y los pequeños alevines de peces son los organismos más abundantes. Los vertebrados anfibios, como ranas, salamandras y un grupo denominado albanerpetóntidos, así como cocodrilos, tortugas y aves habitarían en este ecosistema. Lagartos vivirían posiblementes en las zonas más emergidas. Los reptiles voladores pterosaurios y los dinosaurios visitarían ocasionalmente el humedal.

Un Ecosistema cambiante:

Las calizas rítmica y finamente laminadas fosilíferas de Las Hoyas, se formaron en un área lacustre cubierta por gruesos tapetes microbianos que experimentaba fuertes oscilaciones cíclicas en el nivel del agua.

Paleoecología

Durante las inundaciones estacionales, o en periodos húmedos prolongados de mayor duración, el ambiente estaba dominado por una sedimentación típicamente lacustre, consistente en el desarrollo de procesos de decantación, precipitación química y bioinducida de carbonato cálcico y el crecimiento de delgados tapetes microbianos. Estos tapetes microbianos crecían masivamente durante los periodos áridos, cuando la columna de agua se encontraba reducida probablemente a tan solo unos pocos centímetros. Así, la sedimentación durante estos periodos queda definida por el desarrollo de tapetes, alternando con láminas de sedimento carbonatado detrítico de grano muy fino, con fragmentos de plantas y otros restos orgánicos transportados durante inundaciones ocasionales. Los sedimentos de los periodos húmedos registran la máxima biodiversidad, mientras que los sedimentos de los periodos áridos contienen los fósiles mejor preservados y la mayor cantidad de restos, en una relación de 1 a 7 con respecto a los sedimentos húmedos (Buscalioni y Fregenal Martínez, 2003; 2010).

La evidencia de los periodos, un húmedo y otro árido, podría ser indicativo de que a lo largo de la historia de Las Hoyas se iban alternando dos tipos de humedales, uno más húmedo y otro relativamente más árido. Las diferencias en diversidad podría estar directamente relacionadas con esta dinámica paleoecológica, pero aún necesitamos analizar más información para elaborar una imagen más precisa de esta dinámica.