Reconstrucción Paleoambiental

Véase en Publicaciones. Fregenal, 2007

La imagen que emerge cuando los datos paleogeográficos, estratigráficos y sedimentológicos se analizan en términos de reconstrucción paleoambiental para el Barremiense de la Serranía de Cuenca es la de un extenso humedal continental subtropical y estacional de inviernos húmedos, dominado por sedimentación carbonatada y desarrollado sobre un sustrato kárstico activo. El paisaje de fondo que enmarcó la sedimentación en estos humedales estuvo caracterizado por una topografía plana y suave con altos dispersos de calizas jurásicas en los bordes de las cubetas sedimentarias, asociados a las principales fallas activas. Por tanto, la cuencas de drenaje y las áreas fuentes de sedimento que alimentaban las zonas subsidentes estuvieron compuestas esencialmente por carbonatos.Paleoambiente

Los carbonatos serían aportados a la cuencas por las aguas subterráneas y superficiales que lavaban el sustrato jurásico. Por tanto las aguas que drenaban a la cuenca llevarían altas concentraciones de carbonato cálcico disuelto que a su vez favorecerían la producción biogénica y pedogénica de carbonato y mantendría condiciones de pH básicas en los cuerpos de agua efímeros y permanentes.

El paisaje del humedal habría estado constituido por el típico mosaico ambiental que caracteriza a estos sistemas deposicionales: llanuras aluviales, llanuras palustres de tipo marsh y swamp, diferentes tipos de canales, sloughs, charcas y lagos permanentes someros.

El paisaje mostraría fuertes cambios estacionales controlados por la disponibilidad de agua, siempre mayor durante el invierno. Durante esta estación charcas y lagos tendrían mayores niveles de agua, las llanuras aluviales y palustres estarían inundadas y los canales drenarían activamente. Durante la estación seca muchas charcas se desecarían completamente, los lagos permanecerían con bajos niveles de agua y las llanuras aluviales y palustres se expondrían subaéreamente, pasando a ser dominadas por procesos pedogénicos, mientras que los canales efímeros permanecerían inactivos.

El fuego fue un agente activo en estos ambientes, como lo es actualmente en los humedales subtropicales estacionales. La abundancia de restos de charcoal encontrados en diferentes tipos de facies es el principal reflejo de esto, siendo especialmente relevante la frecuente asociación de charcoal con depósitos de flash-flood que parece indicar la asociación entre el fuego y fuertes tormentas estacionales seguidas de inundación. Por otra parte, la abundancia de cantos negros y charcoal asociados a depósitos palustres también revela otra forma común del inicio de incendios en estos ambientes relacionada con la combustión espontánea de suelos ricos en restos orgánicos. La distribución paleogeográfica de los elementos del mosaico ambiental debió depender de condiciones locales y cada cubeta muestra sus propias peculiaridades y conjunto de ambientes. Así los lagos permanentes aparecen asociados con los principales depocentros; el tipo de canales varía dependiendo de la proximidad al área de drenaje y área fuente, mientras que los ambientes palustres y pedogénicos se asocian esencialmente con las áreas menos subsidentes, como los márgenes de las cubetas. Estas distribuciones de paleoambientes también fue cambiando conforme los factores de control paleogeográfico se iban modificando a lo largo del tiempo que duró la sedimentación barremiense.