Las plantas de Las Hoyas

fósil de carófita

En el yacimiento se encuentran en asociación los restos vegetales procedentes de dos tipos de vegetación, uno corresponde con el propio ambiente acuático mientras que el otro se acumuló en el lago procedente de los ambientes terrestres circundantes.

Las carófitas son algas que crecen sumergidas en zonas permanentemente encharcadas y lagos de aguas limpias y pobres en nutrientes. Estas algas atrapan el sedimento suspendido en las aguas haciendo que las aguas sean más transparentes. Como resultado de la fotosíntesis también pueden precipitar sobre su talo los carbonatos disueltos en el agua a la vez que la enriquecen en oxígeno. Estas carófitas se caracterizan por presentar un talo largo en forma de candelabro constituido por nudos y entrenudos largos, ramificados en verticilos (pisos de ramas). Esta parte de las carófitas es el aparato vegetativo y muy raramente se conserva entero en el registro fósil. Ha sido en Las Hoyas donde se han encontrado por primera vez estos talos fósiles bien conservados y de gran tamaño, pudiéndose diferenciar cuatro tipos diferentes relacionados con diferentes familias, algunas de ellas extinguidas.

Carófita C.robustusDurante el Cretácico inferior las carofitas formaban la vegetación acuática más abundante en el humedal de La Serranía de Cuenca dominando sobre las plantas angiospermas, o plantas con flor, que crecen en los lagos actuales. Este yacimiento contiene los únicos ejemplares completos y articulados que se conocen a escala mundial. Una de la carófitas más abundantes es Clavatoraxis robustus, y su semejanza con la carófita viva Chara fragilis que crece en los humedales castellano-manchegos de hoy es sorpendente. Las carofitas se dispersan en la actualidad mediante el trasporte de sus esporas en el tracto digestivo de las aves acuáticas migratorias, especialmente los patos. Se ha demostrado que este proceso puede llevar sus cuerpos reproductores a miles de kilómetros y colonizar lagos tan alejados de los puntos de origen como son los de las islas más remotas del Océano Pacífico. De modo análogo se podría pensar que durante el Barremiense las carófitas fueron disperadas por dinosaurios y aves. De hecho, carófitas como Atopochara trivolvis triquetra y Clavator harrisii se han identificado en muchos otros lagos fósiles del mundo, entre ellos los de la localidad china de Liaoning, que se ha hecho famosa gracias a su excepcional fauna de aves y dinosaurios alados (Martín-Closas y Wang Qifei, 2008; 2009). 

fósil de Weichselia

Los macrorestos de plantas son con mucho uno de los fósiles más abundantes de Las Hoyas, e incluyen representantes de los principales grupos vivos: hepáticas, helechos, coníferas, además de las primeras plantas con flor. Entre las coníferas los restos más abundantes corresponden a la familia Cheirolepidiaceae. Se trata de un grupo extinto de gran diversidad durante en Cretácico. Los géneros más frecuentes en Las Hoyas son FrenelopsisFrenelopsis, Brachyphyllum y Pagiophyllum. Los helechos, por su parte, están representados por miembros de todas las grandes familias cuyos parientes actuales crecen en la franja tropical del planeta, Schizeaceae, Dicksoniaceae, Cyathaceae, Osmundaceae y Matoniaceae.

fósil de Onychiopsis

La vegetación terrestre estuvo dominada por las coníferas arbustivas del género Frenelopsis, y los helechos arborescentes del género Weichselia, además de los helechos herbáceos Onychiopsis y Ruffordia formando un paisaje abierto pero con una densa cobertera herbácea, de manera parecida a lafósil de Montsechia vidaliis actuales sabanas. Otras plantas del registro de Las Hoyas, son más enigmáticas, como Montsechia vidalii, Ranunculus ferrerii y Proteaephyllum estas son angiospermas acuáticas primitivas, herbáceas, y con aspecto poco usual, y que crecían en charcas y lagos de agua dulce compitiendo con las carofitas. La asociación de plantas de Las Hoyas representa un testimonio esencial para comprender la evolución temprana de las plantas con flor.

También en Las Hoyas se han encontrado pólenes y esporas. Entre los pólenes más interesantes se cuentan los de las angiospermas primitivas. El registro de las asociaciones de esporopolínicas nos permite profundizar en la dinámica de este ecosistema, de modo que se pueden detectar episodios de aumento súbito en los nutrientes del lago, o de incendios recurrentes en la vegetación terrestre. A escala global, los pólenes y esporas indican que la vegetación en Las Hoyas era más semejante a la norteafricana que a las vegetaciones norteamericanas y centroeuropeas del mismo periodo temporal.