Los peces de Las Hoyas

niveles de mortalidad en masa

Se han recuperado miles de ejemplares de peces en el yacimiento de Las Hoyas, la mayoría de ellos completos y articulados. La calidad de su preservación y el alto grado de articulación (p. ej., extremos distales de los radios de las aletas), así como la ausencia de señales de transporte, sugieren que estos fósiles corresponden a entidades démicas y autóctonas, es decir, que fosilizaron en el lugar en el que originalmente vivían.

Se conocen ejemplares juveniles de gran parte de los taxa de peces presentes en Las Hoyas; en algunos casos, forman niveles de mortalidad en masa, con cientos de individuos en un mismo nivel, y, en otros, ayudan a reconstruir series que muestran el modo de crecimiento de algunos de estos peces.

Un breve resumen de los distintos taxa de peces, de acuerdo a los nichos ecológicos que podrían haber ocupado, nos ayudará a comprender la ictiodiversidad del ecosistema de Las Hoyas durante el Barremiense. La mayor parte de ellos, excepto los celacantos, se clasifican dentro del grupo de los peces óseos actinopterigios.

fósil de Gordichthys conquensis

1.- En la capa de agua más superficial, en relación con la interfase agua-aire, vivirían los peces del necton más directamente relacionados con el pleuston. Entre ellos el planctófago Pleuropholis, de un grupo, los Pholidophriformes, que es clave para comprender el origen de los teleósteos. Sus altas escamas laterales en el cuerpo y su cabeza redondeada lo hacen fácilmente reconocible. Gordichthys conquensis, un endemismo de Las Hoyas de la familia Chanidae, era un teleósteo cuya convergencia morfológica con el actual Gambusia (pequeño tamaño, cuerpo y aletas dorsal y caudal altos, apertura bucal dirigida hacia arriba) sugiere que podría haberse alimentado de los numerosos insectos, principalmente larvas, que vivían en la interfase del agua con el aire. En esta capa más superficial debían vivir también gran parte de las formas juveniles (especialmente en zonas de densa vegetación, cerca de las orillas) y de los adultos planctófagos de pequeño tamaño de teleósteos primitivos, formas aún por estudiar en detalle.

fósil de Amiopsis

2.- Los peces nectónicos en sentido estricto, es decir, aquéllas formas con natación más activa, capaces de moverse de modo independiente de las corrientes de agua, son evidentemente las formas más abundantes en la ictiofauna de este yacimiento. Su relación con la interfase o con el fondo sería la menos directa. Entre estos peces se incluyen las formas ictiófagas, es decir, depredadoras de otros peces, como Amiopsis, Caturus y Vidalamia, pertenecientes a un antiguo grupo de actinopterigios no teleósteos (orden Amiiformes) que cuenta aún con un representante actual. NotagogusPresentan tamaño medio a grande dentro de la ictiofauna del yacimiento, gran apertura bucal, y numerosos dientes afilados en el borde de la boca y el paladar. La especie actual de este grupo, Amia calva, es un piscívoro muy voraz, de gran tamaño, cazador de gran efectividad, que vive en aguas continentales de Norteamérica. El abundante y pequeño Notagogus (familia Macrosemiidae), pariente de los anteriores, podría haber sido una forma insectívora, que se habría alimentado de los numerosos insectos nadadores, tanto adultos como larvas. El género Lepidotes (orden Semionotiformes), una forma típica del Mesozoico, con una conspicua cubierta de escamas gruesas, brillantes y rómbicas, está representado por dos especies en Las Hoyas, de idéntica dentición, que podrían haber sido formas nectónicas devoradoras de gambas. fósil de LepidotesUna de ellas, L. tanyrhis, de cuerpo y cráneo alargados, podría haber sido un nadador algo más activo que la otra especie, L. microrhis, cuyo cuerpo comparativamente alto y cabeza corta sugieren una natación más bien basada en la maniobrabilidad. Rubiesichthys gregalis, el otro teleósteo Chanidae de Las Hoyas (en este caso, y a diferencia de Gordichthys, conocido también en El Montsec) y otros teleósteos primitivos de tamaño pequeño a medio, aún por estudiar,fósil de Rubiesichthys podrían haber sido formas nectónicas de natación activa y alimentación generalizada (pequeñas partículas de todo tipo); constituían la mayor parte de la biomasa y formaban parte de los niveles más bajos de la cadena trófica de peces de Las Hoyas, junto a aquéllos ya mencionados en relación al pleuston, en el apartado anterior. Rubiesichthys, que es muy abundante, presenta series ontogenéticas y diferenciación sexual; el morfotipo atribuído a las hembras presentaría un abdomen relativamente más alto, como ocurre en numerosas formas actuales de aguas continentales y pequeño tamaño.

3.- Los peces más relacionados con el bentos, es decir, con el fondo, vivirían probablemente en las zonas de mayor profundidad relativa, alimentándose de los numerosos organismos bentónicos de Las Hoyas. Aquí podríamos incluir a los Pycnodontiformes Stenamara mia y Turbomesodon praeclarus, pertenecientes a un grupo de actinopterigios no teleósteos que,Fósil de Turbomesodon praeclarus a pesar de su aparente similitud con los peces mariposa y otras formas de teleósteos derivados de perfil redondeado, se extinguieron sin descendencia conocida durante el Cenozoico. El celacacanto atribuido al género Holophagus, único sarcopterigio conocido en el yacimiento de Las Hoyas, se encuentra entre los peces de mayor tamaño del yacimiento. Podría haber vivido entre la densa cobertura vegetal de las aguas más profundas, alimentándose de los insectos acuáticos de mayor tamaño, cangrejos, o incluso formas juveniles de Pycnodontiformes. Por último, y entre los teleósteos primitivos aún por describir en detalle, aquéllos de mayor tamaño relativo podrían haber sido también formas que vivieran cerca del fondo, con una alimentación sedimentívoro-filtradora, como sugiere el gran tamaño de sus cavidades bucal y faríngea, el gran desarrollo del peine branquial, y el diminuto tamaño (e incluso ausencia total) de sus dientes.