Contexto Paleogeográfico

PaleogeografíaLa Serranía de Cuenca forma parte de la Cordillera Ibérica, una cadena montañosa de dirección NO-SE que atraviesa la mitad oriental de la Península Ibérica y que se originó durante la inversión tectónica de la cuenca Ibérica. La cuenca Ibérica fue una cuenca sedimentaria intracratónica y extensional que se formó durante el final del Pérmico y el comienzo del Triásico, después de la Orogenia Hercínica, y que permaneció activa durante todo el Mesozoico hasta la Orogenia Alpina.

Durante el Jurásico terminal y el Cretácico temprano, la cuenca Iberíca experimentó una fase de rifting relacionada con la apertura del Atlántico central y la rotación de la Placa Ibérica. Cuatro dominios paleogeográficos de origen tectónico han sido definidos para el Cretácico Inferior de la Cuenca Ibérica: Cameros, Ibérico Central, Maestrazgo e Ibérico Suroccidental (Fig. 1). La tectónica extensional compartimentó a su vez cada dominio en numerosas cubetas sedimentarias de tipo graben y semigraben bien diferenciadas.

El dominio Ibérico Suroccidental estuvo limitado por un sistema principal de fallas extensionales de dirección NO-SE (heredadas de la fase de rifting triásica con la que dio comienzo la sedimentación en la cuenca Ibérica). La falla de transferencia de Landete, de dirección NE-SO, separó el dominio Ibérico Suroccidental en las cuencas de Valencia y de la Serranía de Cuenca. La Serranía de Cuenca, a su vez, quedó dividida por la falla extensional Hespérica de dirección NO-SE en dos surcos subsidentes: Uña-Las Hoyas y La Huérguina. A su vez, el Surco de Uña-Las Hoyas está compuesto por, al menos, cinco pequeñas cubetas sedimentarias: Uña, Buenache de la Sierra, Los Aliagares, Las Hoyas y La Cierva.

El Cretácico Inferior en Europa Occidental fue un periodo regresivo durante el que extensas áreas quedaron bajo el dominio de la sedimentación costera y continental. Los característicos sedimentos resultantes constituyen lo que se conoce como facies Weald. El Barremiense de la Cuenca de la Serranía de Cuenca está formado por sedimentos en facies Weald, de origen continental y sin influencia marina directa (Poyato Ariza et al., 1998), que quedó restringida a la Cuenca de Valencia bordeada por el Tethys en su margen oriental.

El clima en este área siempre ha sido considerado de tipo subtropical, con alternancia de estaciones húmedas y secas. Esta interpretación deriva de la integración de datos paleoclimáticos de diverso origen. Los sucesivos análisis de facies que se han llevado a cabo sobre los depósitos barremienses en diferentes áreas de la Serranía de Cuenca, han sacado a la luz numerosas evidencias sedimentológicas de estacionalidad y señalado al clima como un importante control alocíclico en la sedimentación (Fregenal Martínez y Meléndez, 1993; Fregenal Martínez, 1998; Fregenal Martínez y Meléndez, 2000; Fregenal y Buscalioni, 2009). Un modelo reciente para los climas del Weald Barremiense de Europa Occidental, basado en un "Modelo de Area Limitada" (Haywood et al., 2004), confirma una fuerte estacionalidad bianual en cuanto a temperaturas, siendo las temperaturas medias del mes más frío de 4-8º, mientras que las temperaturas medias del mes más cálido serían del orden de 36-40º. Sin embargo e inesperadamente, el modelo predice una tasa promedio de precipitación de 4-8 mm/día para cualquier mes y de más de 16 mm/día durante la estación fría. Por consiguiente, las evidencias de aridez encontradas en los sedimentos del Weald de Europa Occidental no pueden explicarse por ausencia de lluvia, aunque el balance de humedad del modelo predice altas tasas de evaporación que reducirían extremadamente la disponibilidad de humedad a nivel del suelo, explicándose así la aridez deducida de los datos paleogeográficos y sedimentológicos.