Los cocodrilos de Las Hoyas

GobiosúquidoLa asociación de cocodrilos de Las Hoyas está compuesta por una veintena de ejemplares. Se trata, por lo tanto, de un grupo bien representado, junto al de los anfibios. Los ejemplares registrados son de tamaño pequeño a medio, y algunos de estos individuos son juveniles, con elementos que están en fase de osificación. Los ejemplares están articulados y prácticamente conservan la totalidad de sus esqueletos; en algún caso, incluso se ha conservado la señal de su tegumento epitelial, ojos y cavidad pericárdica. No obstante, también se han descubierto las huellas de estos animales. Estos rastros contienen huellas de los pies y de las manos.

 GobiosuquidoLa diversidad de formas halladas en Las Hoyas es única y se conocen cinco taxones diferentes. Uno de los taxones pertenece a un grupo que está próximamente emparentado con las formas más modernas de cocodrilos. Se trata de un género y especie nueva aún sin describir que posee una armadura dérmica construida de un modo semejante a la de los cocodrilos modernos. Estos parientes de cocodrilos modernos diversificaron durante el Barremiense especialmente en las masas de tierra de los continentes del Norte. La evolución de este grupo se caracterizan por ser de pequeño tamaño y sus propociones son parecidas al cocodrilo africano Osteolaemus terrestris, cuyos hábito de vida transcurre entre pequeños lagos y charcas en un ambiente boscoso. 

Otro cocodrilo habitante de estos humedales fue Montsecosuchus, un atoposaurio del tamaño de un lagarto verde, que cuenta con la peculiaridad de tener tres vértebras sacras. Esta familia, Atoposauridos, está formada por un grupo de cocodrilos enanos que se diversificaron durante el Jurásico Superior y Cretácico Inferior (Buscalioni y Chamero, 2009). Algunos de estos atoposaurios pudieron tener hábitos nocturnos y estar especializados en la ingesta de insectos. Las peculiares proporciones de Montsecochus sugieren que este animal fue posiblemente un activo nadador.

Otros cocodrilos parientes de una familia conocida como Bernissartidae desarrollaron denticiones robustas semejantes a muelas, aptas para una dieta omnívora y durófaga. Pero, quizá el cocodrilo más singular de Las Hoyas es una forma enana cuyos parientes más cercanos, los gobiosúquidos, constituyen un linaje primitivo. El cocodrilo de Las Hoyas, es un género y especie nueva de esta familia. Es un cocodrilo enano de hábitos terrestres y una locomoción cudrúpeda digitígrada, es decir, que caminaba con la punta de sus dedos y con las extremidades erguidas.

huella de un cocodrilo

El registro de huellas parece indicar que además de estos cocodrilos de pequeño tamaño la biota contendría también, tal vez circunstancialmente, formas de tamaño mediano a grande. Así se describe la presencia de un género muy extendido en el Cretácico Inferior de la Península, Goniopholis.